Referente indiscutible del sector de Salud Mental, ayer recogió el Premio Cadis 2017 en una jornada dedicada a la figura del cuidador

El papel que juega una persona cuidadora debe ser reconocido por la sociedad, que además tiene que brindarle los apoyos necesarios y darle el protagonismo que merece. La conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que tiene lugar el 3 de diciembre, se anticipó ayer en Huesca, con un acto en el que quedaron claras estas demandas y en el que se reconoció la labor de un profesional que ha entregado su vida a esta labor y es todo un refrente en Salud Mental, Pedro Pibernat.

HUESCA.- La Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad le entregó el premio Cadis 2017 "por muchas buenas cosas que dejan huella", como su "implicación y compromiso con las personas con enfermedad mental y con discapacidad o dependencia". Este fue el primero de una larga lista de argumentos, que fueron desgranando dos grandes conocidos del homenajeado, Gerardo Ara y Ramón Fantova, trabajadores del Centro Especial de Empleo de Arcadia de la Fundación Agustín Serrate, donde ha desplegado Pibernat la mayor parte de su trayectoria laboral. En su intervención, aludieron a la profesionalidad de su amigo para "motivar, impulsar y apoyar a los equipos profesionales" o a su defensa de los usuarios, las familias y las organizaciones.

De Pedro Pibernat se valora también su disponibilidad para trabajar con la Administración, su "creatividad y valentía" a la hora de diseñar y poner en marcha proyectos "innovadores y de gran impacto", y por su "gran generosidad" para poner a las personas, en muchas ocasiones, por delante de sí mismo y de su familia.

La entrega del Premio Cadis a Pedro Pibernat fue uno de los momentos más emocionantes de una jornada desarrollada bajo el encabezamiento "El valor del cuidador" y conducida por Pablo Bescós y Sofía Aínsa. El acto se inició a partir de las 10 horas en un salón de actos repleto de la Diputación de Huesca, donde hubo tiempo, además, para una mesa redonda en la que se relataron varias experiencias en primera persona relacionadas con el motivo del encuentro.

Entre los asistentes a esta cita, se encontraban numerosas autoridades como el alcalde de la ciudad, Luis Feliipe, la directora provincial de Educación, Olga Alastruey, la diputada de Derechos Sociales, Susana Blanes, y numerosos presidentes y responsables de entidades sociales, entre ellos el gerente de la Fundación Agustín Serrate, Javier Borau, así como el presidente de Cadis, Francisco Ratia, que en su saludo agradeció la multitudinaria presencia de los oscenses en la sala.

"Lo que son las cosas", fue lo primero que pudo decir Pedro Pibernat, que al recoger el galardón de manos del alcalde confesó sentirse abrumado, aunque también contento de encontrarse "entre tantos amigos y caras conocidas de tanto tiempo y tanta vida".

A principios de los años 70, Pedro Pibernat Deulofeu, con 22 años, inició su andadura profesional como cuidador psiquiátrico en el Instituto Mental de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona. Trece años después, comenzó como auxiliar de psiquiatría en el Hospital San Juan de Dios de Teruel. En 1986, recaló en Huesca -en los Servicios Asistenciales de la Diputación Provincial- como auxiliar de psiquiatría y coordinador del Personal Auxiliar del Área de Salud Mental. En 1994, promovió Asociación Aragonesa de Rehabilitación Psicosocial. Hace casi cuatro años que se jubiló, con una hoja de aportaciones realmente extensa que le han erigido en un referente constante para el colectivo de Salud Mental, al que todavía sigue dedicado su tiempo con el mismo entusiasmo que antes.

Pibernat expresó su convicción de que "ser un cuidador es ponerse al lado del otro, acompañarle, favorecer que pueda tener su propia vida y no perder nunca ese norte".

En su larga trayectoria profesional, según dijo, lo principal que ha aprendido "en ese acompañamiento del sufrimiento y del deseo de vivir es a dejar de ser monigotes que aplican teorías y ocurrencias", y aseguró que esos principios no son casuales y se los agradece a la influencia de mucha gente. Entre otros, citó a su abuelo, que sacó a su hermana del "manicomio" y la llevó a casa. "Aprendimos a que no nos extrañara ni nosotros a ella. Seguramente, eso marcó mi manera de vivir la vida", dijo.

También expresó su gratitud a la Institución Mental, donde aprendió que "las ganas y la capacidad que tiene la gente de vivir son infinitas", y supo lo que es un equipo y la convivencia con las personas, "en situaciones a veces escandalosas".

También recuerda con cariño su experiencia en Teruel, aunque aseguró que es en Huesca donde creció personal y profesionalmente. Pedro Pibernat se restó méritos, subrayó que son las personas a las que ha acompañado las que le han dado fuerzas. "Demuestran que viviendo es posible la vida, el afecto y el amor, que es lo que nos debe acompañar siempre", apuntó.

Pedro Pibernat se refirió a las primeras reuniones de Cadis, "con buenas personas y mejores profesionales", una coordinadora que marca la diferencia con otras provincias. Y agradeció a Huesca que sea una comunidad amable y que, como tiene por lema, haya hecho una ciudad más inclusiva. "Tiene la virtud de que está en camino de la convivencia, de disfrutar de la diferencia", valoró. También destacó el compromiso y la disposición de la Diputación Provincial a seguir avanzando y antes de finalizar aludió a unas palabras que pronunció Ángel Marqués, técnico de la DPH en 1997, cuando realizaba medidas técnicas de seguridad en la serrería de Arcadia. "Cuando vio las sierras dijo: "Estáis completamente locos", pero luego añadió: "Que nos siga la locura". Y Pibernat no pudo por menos que apostillar: "Si no, qué vamos a hacer".

Sus palabras fueron acogidas con un cálido y unánime aplauso, que dio paso a la intervención del alcalde. Luis Felipe le felicitó por esa vida profesional "reconocida hoy y en muchos momentos" y quiso relatar al auditorio una experiencia personal, al evocar aquellos días de la infancia en los que su padre le enseñaba a andar en bici. Recordó su brazo fuerte sosteniéndole para evitar que se cayera, pero aseguró que todavía rememora con mayor gusto el momento en el que dejó de sujetarle para que pudiera pedalear solo, una sensación de alegría y libertad. "Siempre en la vida hay quien enseña, sostiene, da autonomía, regaña, cuida y nos quiere", concluyó.

Susana Blanes, que intervino en otro momento de la mañana, alabó la labor de Cadis y la de las familias, que llegan donde no lo consiguen las instituciones por lo que la colaboración debe ser "un compromiso y una obligación". Además, abogó por promocionar a la mujer con discapacidad, así como la investigación y la innovación.

La conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad deparó muchos momentos que supieron conectar a todos los asistentes, como la intervención de Elsa Cortés, representante de los proyectos de comunicación de Cadis, miembro del equipo de redacción de Igual da y de la Asociación Asperger, que leyó un texto dedicado a su madre en el que reconocía y agradecía su entrega, absoluta y desinteresada, durante tantos años.

Como colofón, en las inmediaciones del Hospital San Jorge se inauguró un paseo dedicado a las personas cuidadoras, que se plantea también como un nuevo lugar de encuentro para todos los oscenses.
Fuente: Diario del Altoaragón 27/12/2017

Agenda

Próximos eventos