Educación ha empezado a estudiar casos muy concretos en centros ordinarios. Vadorrey y El Espartidero de Santa Isabel tienen sanitarias para dos pequeños.

El Gobierno de Aragón ya tiene contratadas a 18 enfermeras para atender a niños con enfermedades crónicas o patologías agudas o graves en centros educativos de la Comunidad. La mayoría de profesionales están en centros de educación especial, pero el Departamento de Educación también ha comenzado a atender algunas peticiones en otros ordinarios. Al menos Vadorrey desde hace unos meses y El Espartidero, desde finales de abril, tienen una sanitaria para atender a dos alumnos con afecciones importantes.

Fuentes del Departamento de Educación recalcaron que las profesionales contratadas, a través de Función Pública, trabajan en los centros de educación especial por las necesidades que requiere el alumnado. Sin embargo, reconocieron que también han empezado a estudiar algunas situaciones "muy concretas y particulares" en centros ordinarios por las características o enfermedades que sufren algunos pequeños. Por ejemplo, en el caso de El Espartidero, este curso hay matriculada una niña, que nació con una cardiopatía que le ha obligado a pasar por el quirófano en varias ocasiones.

La contratación de enfermeras en colegios públicos ordinarios ha sido una reivindicación histórica de los padres de pequeños con enfermedades crónicas. Tras este primer paso dado por Educación en centros ordinarios, los afectados han mostrado su satisfacción, pero confían en que el Departamento continúe estudiando más casos de otros niños para ir autorizando más enfermeras. Recuerdan que otras comunidades están más adelantadas y llevan tiempo trabajando en ese sentido.

"En España fue en el año 2001 cuando se incorporó la primera profesional a un centro escolar madrileño", recuerda la enfermera Elena Yubero, que ha hecho un completo estudio sobre la necesidad de incorporar estos profesionales en los centros educativos. Una cuestión que, señala Yubero, no serviría solo para atender a niños con patologías crónicas, sino para que las sanitarias se "conviertan en agentes que cuiden de la salud y fortalezcan los estilos de vida saludable desde la infancia".

Además de Madrid, otras comunidades han comenzado a incorporar en las plantillas de los colegios a enfermeros. En Andalucía, en junio de 2017, se aprobó una proposición no de ley para incluir una profesional en cada centro público. En Cantabria también se han dado pasos en ese sentido. Primero a través del Colegio de Enfermería y después, del Gobierno cántabro, que en febrero del año pasado mostró su voluntad de impulsar la figura del enfermero escolar en los colegios.

Instrucciones en Aragón
Pero, de momento, Aragón no contempla de manera generalizada incorporar enfermeras en los centros de educación ordinarios. Apuesta por que los colegios se rijan por unas instrucciones que los Departamentos de Educación y Sanidad elaboraron hace unos meses.

En un principio, esta orden indica que, con carácter general, los fármacos se administrarán fuera del horario escolar. No obstante, reconoce la posibilidad de que esto no sea posible. Por ello, contempla varias opciones. Si la familia o tutores legales pueden atender al menor dentro del horario escolar, el centro educativo facilitará esta atención.

Pero también recoge el hecho de que el colegio, una vez estudiado el caso, administre la medicación por vía oral al menor, de forma ocasional o prolongada, como consecuencia de patologías agudas o crónicas.

Se exigirá, no obstante, que la medicación esté prescrita por personal sanitario colegiado y la firma de un consentimiento informado por parte de los padres sobre esta cuestión.
Fuente: Heraldo.es

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