Este personaje protagoniza las guías didácticas de Cadis para escolares

Pepa

PEPA ES una niña inquieta, vivaracha, a la que le gusta jugar con sus amigos, aprender siempre cosas nuevas, el deporte, saltar, bailar, y que en los últimos tiempos ha descubierto una pasión inusitada por viajar. Cuesta encontrar una edad para Pepa, ya que, aunque nació oficialmente en 2009, junto a la guía didáctica para escolares editada por Cadis, esta niña llevaba ya algunos años cumpliendo el cometido para el que fue concebida: ayudar a sus iguales, a los más pequeños, a entender la discapacidad con naturalidad.

Dicho así puede parecer que es algo fácil, aunque lo cierto es que estas guías, tres en la actualidad y con la aspiración de publicar una cuarta, entrañan un duro trabajo en el que han participado profesionales de diversos ramos para conseguir que la sencillez y la normalidad que persiguen fueran también sus señas de identidad. Psicólogos, logopedas, trabajadores sociales y maestros, además de técnicos y especialistas de la Coordinadora de Personas con Discapacidad de Huesca, han participado en la elaboración de estas guías, pequeños libros dirigidos fundamentalmente a los maestros, pero válidos para todo aquel que quiera contribuir en la normalización de la discapacidad.

Se trata, en definitiva, de pequeños consejos, de pautas de actuación que enseñan cómo introducir de una manera "natural" estos conceptos en el aula. "Tenemos tres guías. Una para niños y niñas de infantil, de tres, cuatro y cinco años, una para niños del primer ciclo de Primaria, de seis y siete años, y la última para niños del segundo ciclo de Primaria, de ocho y nueve años", con contenidos adaptados para cada uno de ellos. "A los más pequeños, por ejemplo, no se les habla de discapacidad, sino de diferencia", de los factores que nos distinguen a todos y cada uno de nosotros, "como el color de pelo, de la piel o el pueblo en el que vive cada uno", pero sin olvidar un concepto tan importante como "la igualdad. Se ve las cosas en las que somos diferentes, pero también y sobre todo lo que nos hace iguales y la necesidad de tratar a todos por igual", indica Pilar Rivarés, técnica de Cadis y coordinadora del Programa de Sensibilización Escolar de la entidad.

Ella, junto a otros miembros de Cadis, se desplaza a los centros escolares que así lo solicitan para desarrollar con los pequeños la parte más práctica de estas guías. "Los niños se quedan alucinados muchas veces cuando nos ven entrar con la guitarra, cantando" y animándoles a jugar y bailar con ellas. Y es que, para llegar hasta ellos, este amplio conjunto de profesionales se decantan por el juego, por "mostrar esas diferencias de manera que ellos puedan ponerse en el lugar del otro, comprenderle mejor y ver también las dificultades con las que se encuentran las personas con discapacidad".

El reto no es nada sencillo, ya que no siempre cuentan con una jornada entera o con grupos divididos por tramos de edad. "Por eso Pepa no tiene edad, porque se adapta a cada grupo", apunta la gerente de Cadis, Marta Peña. Con los más pequeños, por ejemplo, se emplean juegos como el de la gallinita ciega, que "permite introducir la privación sensorial, el jugar a reconocer objetos con las manos" e incluso a adivinar a quién tienen en frente usando únicamente las manos.

Estos juegos y propuestas, a los que se une la canción de Pepa y la propuesta de unas Pepalimpiadas, son el resultado de años de trabajo, de contacto con las escuelas y, sobre todo, del deseo de hacer llegar un mensaje de igualdad. "Pepa es el producto de varios años de trabajo y de la unión de las acciones de sensibilización que se venían realizando desde diferentes asociaciones de Cadis, cada una centrada en su ámbito concreto. Con este proyecto lo que queríamos hacer era trabajar de forma común la discapacidad, sin centrarnos en una u otra concreta. Además, veíamos que desde los colegios nos solicitaban cada vez más que fuéramos para hablar de discapacidad. Fue así como vimos la necesidad de dotarnos de unas herramientas que nos permitieran llegar a los niños, a todos, porque no se pueden contar las cosas de la misma manera para los de una edad y los de otra. Fue y es un trabajo arduo, que vamos haciendo en función de nuestras posibilidades y de nuestros recursos", apunta Marta Peña, satisfecha del trabajo que han conseguido realizar junto a Pepa, que no ha dejado de crecer en estos años.

El mundo de Pepa fue el comienzo, con juegos en los que la protagonista presenta a sus amigos: un pez con orejas, un perro que no ladra, un ciempiés a rayas, un elefante sin trompa y una gallina que no pone huevos. A todos ellos los presenta con una canción que "se les queda muy bien a los niños, porque siempre acaban tarareándola" cuando van a visitarles, subraya Rivarés.

Unas fichas para colorear y unos sencillos juegos completan esta propuesta, que tiene continuidad con Pepa hace deporte. En este caso, la guía se dirige a alumnos de Primaria, con lo que los conceptos que se introducen son algo más complejos. La lengua de signos española o el sistema de símbolos pictográficos se hacen hueco en este programa, en el que se "muestra cómo Pepa, aunque tiene algunas limitaciones, puede hacer deporte y jugar con sus amigos, ayudándose unos a otros cuando es necesario".

La diversión juega un papel fundamental en estas sesiones, especialmente cuando se desplazan los profesionales de Cadis. "A ellos les llama mucho la atención la Gymkana, el circuito que les proponemos y en el que, por ejemplo, se le tapa los ojos a un niño y otro tiene que ayudarle, o les sentamos en una silla de ruedas para que vean cómo se sienten quienes van en ellas. Esto les llama mucho la atención y, al final, aún se oye: "Pues yo quiero una silla de éstas"". Se consigue así esa normalización que persiguen, pero que ha de continuar en casa, con las familias, huyendo de los tópicos y ayudándoles a ver que las limitaciones no implican fronteras insalvables.

La tercera y última entrega, por el momento, de esta saga son Los viajes de Pepa. En esta ocasión, la niña viaja por distintos países con sus amigos, entre los que también se encuentra Quino, y descubre nuevas formas de acercarse al mundo de la discapacidad con juegos del tipo de pregunta-respuesta, por ejemplo, en los que la privación sensorial vuelve a ser protagonista.

Con todo ello, concluyen las profesionales, se fomentan valores como "la colaboración, el compañerismo, la empatía", enseñando a "la sociedad del futuro, porque eso son los niños, nuestro futuro", a aprender a reconocer las diferencias, estableciendo relaciones sanas y saludables entre ellos sin importar las características individuales de cada uno.

Las dos primeras guías están disponibles en la web capaces.org, y desde Cadis, dejan abierta la puerta a cualquier solicitud de los centros escolares para colaborar en esta materia dentro sus posibilidades, facilitando la guía a aquellos que lo soliciten. "Están pensadas para que los profesores puedan trabajar en las aulas estos conceptos y tengan a su alcance las herramientas adecuadas", recalca Peña, que confía en que este 2013 sea mejor que el pasado año y la cuarta entrega de Pepa, que por cierto, por si no se han dado cuenta, también vive con la discapacidad por su falta de agudeza visual y la ausencia de una pierna, pueda dejar de ser un proyecto para convertirse en una realidad.

Fuente: Diario del Altoaragón. 14/01/2013