El Centro Joaquín Costa de Barbastro ha acogido por primera vez uno de los programa de empleo y formación que, impulsados por el INAEM, Valentia desarrolla desde 2011.
Desde 2018, el 45% de las personas formadas en estos programas impulsados por el INAEM y gestionados por Valentia han logrado incorporarse con éxito al mercado laboral
Después de 12 meses de formación, capacitación y trabajo en el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barbastro, los nueve jóvenes con discapacidad intelectual que han participado en el Programa Experiencial de empleo y formación “Valentia Documenta II” han obtenido el Certificado de Profesionalidad en Operaciones de grabación y tratamiento de datos y documentos que les habilita para incorporarse al mercado laboral con garantía de éxito.
El Programa Experiencial, impulsado por el INAEM- financiado por el Gobierno de Aragón y el Fondo Social Europeo Plus-, se ha celebrado por primera vez en Barbastro y ha superado sus expectativas al alcanzar el 100% de los objetivos formativos previstos y con un grado de satisfacción total entre los participantes. Más allá de los conocimientos técnicos, el grupo ha completado una formación integral en competencias como el manejo digital, la igualdad, la prevención de riesgos laborales o la orientación profesional.
A lo largo de estos doce meses, la teoría ha ido de la mano de la práctica real ya que los participantes han desarrollado sus prácticas principalmente en el Ayuntamiento de Barbastro, asumiendo tareas de organización y digitalización en el Archivo Municipal. Esta inmersión en el tejido laboral del territorio ha sido posible gracias a una amplia red de apoyo que ha incluido colaboraciones con la Comarca del Somontano, Somontano Social, El Cruzado Aragonés, Hotel San Ramón, AB Energía, Colegios Escolapios, Supermercados Alcampo y Ernesto Cáncer.
Acompañar para transformar
Durante el acto de clausura, Sara Comenge, gerente de Valentia, recordó que “lo más importante sois vosotros, los alumnos. Enhorabuena por finalizar con éxito este proceso y por todo lo que os queda por delante”. Comenge destacó también la vocación indispensable de los equipos docentes, señalando con sensibilidad que “no todo el mundo vale para formar ni para enseñar.
Cuando hablamos de formación hablamos de acompañar personas, y ahí es donde realmente se marca la diferencia”.
Estos programas, en la actualidad denominados Programas experienciales de empleo y formación, están financiados por el Gobierno de Aragón y el Fondo Social Europeo Plus, no se entienden sin el respaldo institucional. Por eso, la gerente de Valentia agradeció expresamente al Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) su apoyo continuado a lo largo de los años, subrayando que este tipo de proyectos “demuestran que la colaboración público-privada funciona, tiene sentido y ofrece resultados”. “Sin el compromiso de las administraciones, las empresas colaboradoras y los centros de prácticas, iniciativas como Valentia Documenta II no podrían materializarse”, concluye.
Oportunidades reales y resultados concretos
Para ilustrar que estos programas trascienden las aulas y se traducen en un impacto vital, Sara Comenge compartió los sólidos datos de empleabilidad de la entidad: desde 2018, 170 personas con discapacidad intelectual, trastorno del espectro del autismo u otras necesidades de apoyo han participado en programas de empleo impulsados por el INAEM.
De este grupo, 37 profesionales han accedido a un empleo en la empresa ordinaria con apoyo, mientras que 39 han encontrado trabajo en Centros Especiales de Empleo. “El 45% de las personas con discapacidad que se han formado con nosotros desde 2018 han encontrado empleo gracias a estos programas. Este es un dato que queremos destacar porque habla de oportunidades reales y de resultados concretos”, subrayó Comenge.
Con el cierre de esta exitosa edición de Valentia Documenta II, Valentia continúa reforzando su firme compromiso con la formación profesional, el empleo con apoyo y la construcción de un mercado laboral donde el talento, independientemente de las capacidades, encuentre su espacio real.
Fuente: Valentia



